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lunes, 4 de marzo de 2013

Un paseo por el Soto de Viñuelas.


El pasado domingo me volví a juntar con uno de los grupos con los que salgo en bici de vez en cuando, aunque el invierno pasado fui bastante asiduo a sus rutas quincenales, hacía ya casi un año que por diferentes motivos no nos veíamos.
Aunque la asistencia no fue ni mucho menos elevada, si que fue suficiente para que nos diéramos una vuelta con la bici en un domingo en el que había estado de alarma por bajas temperaturas, así que la cosa prometía y además me permitiría probar mis recién compradas botas de gore tex en condiciones adecuadas.
La ruta elegida fue la que solemos hacer cada año como comienzo de temporada, bueno, la suelen hacer el resto, porque a mi no me gusta y normalmente me la salto. Además de no gustarme mucho el recorrido, me fastidia tener que coger el coche para ir a un sitio que no aporta nada respecto la Casa de Campo y no digamos El Pardo, pero esta vez y por ver a los compañeros me apunté.
Empezó todo como el culo, un poco antes de llegar a Sanse el coche empieza a calentarse. Me paro en una gasolinera y no tiene ni pizca de agua. Otra más para aumentar mi estima por esta ruta.
Relleno el depósito y llego al polideportivo de San Sebastián de los Reyes. Allí está ya Luc montando su bici, calzándose y demás zarandajas propias de la pereza que da montar en bici con este frio y a esas horas, y es que hacen falta ganas para levantarse un domingo a las 8 de la mañana con temperaturas bajo cero para darse una vuelta en la bici.
Al rato llega Santi y nos confirma que estamos todos, así que nos preparamos, nos vestimos y empezamos a andar. Para empezar una buena cuesta y nada más pasarla una bajada rapidilla para llegar a las afueras de la urbanización del Race (creo que se llama así), una ración de calle asfaltada y casoplones de los que nunca tendremos y vuelta a los senderos.
La ruta es bastante suave y discurre junto a la tapia que delimita el Soto de Viñuelas, que debe ser la finca privada de algún noble y que incluye castillo y todo.
Hasta llegar a los alrededores de Tres Cantos es la zona más entretenida, porque una vez que llegamos a las inmediaciones del polígono el camino se vuelve un poco más pestoso, con pistas más anchas, paisajes menos verdes y un poco sensación de estar rodando por descampados en lugar de por el monte.
En esta zona ya empezamos a cruzarnos con más gente, ya es media mañana, ha salido el sol y el tiempo no es como lo habían pintado, al final se va a quedar una buena mañana y todo. Nos cruzamos con bastantes ciclistas a los que se nota que están empezando en esto y con bastantes corredores, algunos casi van más rápido que nosotros, para que os hagáis idea del ritmo.
A estas alturas Santi ya dice ir tocado y bajamos un poco el ritmo.
Sin más que comentar llegamos al carril bici y hacemos el tramo correspondiente hasta llegar al cementerio de La Paz, donde empieza el camino de vuelta.
Esta parte es bastante entretenida, es ligera bajada y vamos a buen ritmo, eligiendo según el tramo entre la pista ancha y el sendero estrecho que va a su lado.
Y cuando creíamos que estaba todo hecho y que no nos íbamos a cansar más, nos llega una subida bastante interesante. Me pongo a tirar, aunque eso solo lo note yo al sentir el cansancio, no porque se aprecie un ritmo decente, y cuando llego arriba no veo a mis acompañantes. Me extraña tanta distancia, pero lo mismo van tocados de verdad. Cuando llegan a mi altura me devuelven al suelo, en una bajada se han chocado y han caído, aunque no se han hecho nada han perdido algo de tiempo y por eso he llegado con tanta diferencia arriba.
Y esto ya si que es el final, un pequeño tramo de llaneo hasta salir de la tapia y vuelta a los coches.
Otra vez que no he disfrutado esta ruta, el recorrido no tiene grandes atractivos para mi, pero es que además por una cosa o por otra siempre me pasa algo que me fastidia la ruta. La primera vez fue en una nocturna y era no llevar la iluminación adecuada, otra vez los continuos retrasos y ver que no llegaba a comer a casa y esta vez pensando en el coche, en si podría llegar a casa y el palo de la reparación.
Tengo que probar algún día a hacerla desde casa para meter kilómetros, aunque tampoco me hace gracia ir por el carril bici con la de montaña, por lo menos si será una ruta durilla con 30 kilómetros de carril y otros 30 de campo.
Yo personalmente no recomiendo esta ruta si vives en Madrid, pero si te pilla cerca de casa es una buena opción para rodar por el campo y para iniciarse en esto, hay zonas de senderos que si se hacen entretenidas, aunque para mi pesen más los tramos en la urbanización y la parte de llegada a Tres Cantos.

martes, 4 de septiembre de 2012

El anillo verde ciclista de Madrid.


El sábado, para retomar la bici después de las vacaciones, me di una vuelta por casi todo el anillo verde ciclista, un carril bici de casi 80 kilómetros de longitud que rodea la capital siguiendo más o menos el itinerario de la M40. Esto es lo que vi.
Empezamos la ruta a la altura de Puerta de Hierro, enfrente del hotel Monte Real, para ir hacia el norte buscando los nuevos barrios de esa zona.
Lo primero que llama la atención y que es una constante en todo el carril cuando pasa por barrios de nueva construcción, que es casi la mitad del recorrido, es que discurre por el bulevar central de las avenidas y que para pasar las numerosas rotondas pasa a las aceras laterales, cruza la calle que salga a derecha o izquierda de la rotonda y vuelva al bulevar central, total, 3 cruces con semáforo para cada rotonda.
Otro aspecto curioso es que aunque discurra por zonas con aceras bastante anchas, la zona roja incluye el carril bici con los dos sentidos de circulación y otro carril reservado a peatones en el que no caben más de dos personas y sin separación de la zona de bicicletas. Aparte, la anchura de los 3 carriles es insuficiente para circular dos ciclistas o dos peatones en paralelo, ¿Qué ocurre?, que normalmente a no ser que vayas solo a toda pastilla, invades los carriles que no son tuyos con el consiguiente peligro.
El anillo discurre por Montecarmelo hasta la carretera de Alcobendas a Fuencarral, allí desaparece unas decenas de metros, menos mal que la zona suele estar concurrida y con seguir a los demás ciclistas encuentras de nuevo el carril unos metros más adelante y al otro lado de la carretera. Un túnel largo y sorprendentemente limpio y bien conservado nos permite pasar por debajo de las vías de salida de Chamartín y entrar en el barrio de Las Tablas. Nada más pasar este túnel, el camino que toman todos los ciclistas nos hace pensar que o bien la zona que tenemos por delante está en mal estado o que da mucha vuelta y merece más la pena ir por las calles que por la vía ciclista, porque muchos se desvían para tomar otro camino que como vimos después, es mucho más recto y me atrevería a decir que más seguro, tanto semáforo y tan poco tráfico hace que vayas prestando menos atención y saltándote semáforos para no eternizarte. Por las calles casi no hay coches y los cruces los haces directamente sin tener que pasar de la acera al bulevar constantemente.
De aquí, dando una buena vuelta y por eso la gente se desviaba, llegamos a Sanchinarro. En este barrio en algún punto debe haber un error en la señalización o una zona poco clara de lo que es el anillo ciclista y lo que es otro carril bici, en un momento dado llegamos a la puerta de las nuevas cocheras de la EMT y tenemos 3 opciones de continuar, una que claramente te lleva al barrio-descampado de Valdebebas y otras dos, una que parece que es nuestro camino a seguir pero que desaparace durante unos 30 metros y otra que tiene pinta de sacarte de Madrid e ir en dirección contraria a la que deseamos. Después de preguntar, resulta que nosotros no hemos llegado allí por el anillo ciclista, la vía de la derecha es nuestro camino y la de la izquierda por donde se supone que deberíamos haber llegado, pues es el anillo verde también. Tampoco hay ninguna señal que te mande hacia la puerta de las cocheras que es dónde continúa el camino.
Pasado este punto cruzamos la carretera del Aeropuerto y nos ponemos junto a la M40, incluso justo encima en algún punto, para dirigirnos hacia el Campo de las Naciones. Aquí hay un punto un poco lúgubre, el carril va por una zona de campo por debajo de una autopista entre las columnas que la sujetan, pero realmente está en buen estado y no es una zona peligrosa.
Por aquí llegamos al estadio de La Peineta, que sigue de obras, y eso que iba a albergar todas las competiciones de las olimpiadas de 2012, y al barrio de Las Rosas. Por aquí todo bien, si acaso algún cruce de calle de más, sobre todo porque vamos pegaditos a la M40 y no parece necesario meterse en la primera manzana de la ciudad en lugar de rodar por fuera de esta.
Cruzamos la A3 y rodamos muy cerca del nuevo barrio de Vallecas, puede que sea Santa Eugenia, pero no conozco mucho esta zona.
Ya llevamos unos cuantos kilómetros, y aunque el ritmo ha sido muy suave y no hemos pasado apenas cuestas, empezamos a ir tocadillos.
Ahora nos toca un tramo de bajada por la zona de entrevías y desembocamos en la Caja Mágica, donde se pierde otra vez el carril. Todo hace indicar que hay que entrar al parque, pero por dentro de este no se ve ninguna señal ni marca que indique el recorrido. Nosotros entramos al parque y la indicación que encontramos es el camino para ir a Madrid Rio. Como esta conexión la desconocíamos, no vemos indicaciones del anillo verde y ya tenemos hambre, nos metemos a Madrid Rio y en Legazpi nos metemos una pizza, grave error.
Decidimos no volver a buscar el anillo y seguir por Madrid Rio, el ambiente debe ser bueno y seguro que algo curioso nos encontramos. Pero no, para mi el camino se hace penoso, echaría la pizza allí sin ningún problema, me pesa la tripa, las piernas y para colmo el culo ya debe ir como la bandera del Japón, mucho tiempo de bici para llevar 1 mes sin tocarla. El trozo desde el Puente de los Franceses hasta la Dehesa de la Villa lo hacemos por el GR que va junto a la M30 y se me hace un infierno.
Finalmente, llegamos a la Dehesa de la Villa y damos por concluida la ruta.
Conclusiones que he sacado del publicitado Anillo Verde Ciclista:
No sirve para utilizar la bici como medio de transporte. Las distancias son muy largas y hay tantos cruces y semáforos que hace que los trayectos sean eternos y con más kilómetros de la cuenta.
Sirve para montar con los niños, pero lo veo hasta peligroso por la cantidad de cruces y el hecho de compartirlo con adultos que lo utilizan a una velocidad excesiva para el tipo de vía que es.
No sirve para practicar ciclismo como deporte. Por la cantidad de semáforos y porque está invadido por niños, patinadores, peatones y cuantas cosas puedas imaginar, aparte de que es muy estrecho.
Sirve para engordar la cantidad de kilómetros de carril bici de la capital, un dato muy bonito para sacarlo en las elecciones. Durante bastante tiempo solo esta vía que no sirve para nada suponía más del 50% de los kilómetros de carril bici.
Para mi, lo único positivo de este anillo es que mucha gente se anima a coger la bici porque les pilla cerca y lo creen un lugar ideal para montar. Si prueban la bici aquí y repiten y les gusta, poco a poco irán descubriendo otras cosas y terminarán siendo aficionados a la bici, y quién sabe si poco a poco alguno se atreverá a saltar a la calle y utilizar la bici como medio de transporte, y esto no es poco, lo que dudo es que compense el gasto de hacer este carril.
Otra duda es si de verdad no había otra forma de hacerlo, más barata, con menos obra y más útil.

viernes, 22 de junio de 2012

De El Escorial a Madrid.


Se acercan las vacaciones de los niños y los días libres que se puedan coger llegan a su fin, así que hay que ir despachándolos no sea que se pierdan en algún Real Decreto.
Aprovechando las circunstancias propicias, Carlos y yo hemos decidido darnos la penúltima ruta en condiciones del curso. Como hay que estar a las 4 de la tarde en la puerta del cole y hasta las 9 no abren la jaula para quedarse con las fieras, el tiempo no es ilimitado, y entre unas cosas y otras se queda hasta corto, por lo que hemos decidido limitar los trayectos coche – tren al mínimo para aprovechar el tiempo de bicicleta. Para ello hemos seleccionado una ruta desde el Escorial a Madrid. Teníamos alguna referencia porque la ruta la hizo mi hermano hará 15 días. Nosotros por si acaso la haremos en sentido descendente, que siempre ayuda ir cuesta abajo.
A las 11 o así estábamos montados en las bicis en la subestación de El Escorial, nos toca ir a buscar dónde empieza el track, siempre una aventura cuando el que guía soy yo, aunque esta vez hubo suerte y no dimos muchas vueltas, parece que voy cogiendo el truco al chisme este.
Cuando llegamos al camino veo que por allí ya he pasado yo alguna vez, aunque estaba el terreno algo más húmedo. Es una zona bastante bonita, con caminos entretenidos, revirados, sin grandes dificultades y en ligera pendiente descendente, que siempre ayuda para que el camino sea más bonito.
Así llegamos hasta el puente que cruza el embalse de Valmayor. Me sorprende la cantidad de gente que hay siendo un día de diario. Y todavía hay gente que dice que que harías si no trabajaras, ninguno de los que nos cruzamos presenta mal aspecto, mala cara, síntomas de aburrimiento ni nada parecido, el trabajo es lo que aburre y consume, por eso te pagan.
En la presa paramos a echar unas fotillos y un jubilado aprovecha para contarnos la cantidad de tortugas que hay en el pantano y como se suben a los trnocs que sobresalen del agua para tomar el sol. Después de la charla pongo en marcha la cámara de vídeo y continuamos el camino. Hoy tocaba probar una nueva ubicación sujeta en el casco, pero la primera prueba ha sido rana, sólo se ve suelo, así que ni he editado el vídeo, otra vez será.
Pasamos por una urbanización y nos dirigimos a Colmenarejo, es la parte de la ruta que menos me ha gustado y encima intuyo que hay una alternativa por el borde del pantano bastante entretenido, pero me da miedo hacer pruebas por sitios que no conozco de nada y que pueden estar bastante lejos de algún pueblo.
Cuando llegamos a Colmenarejo paramos en un parque a coger agua y cruzamos el pueblo, que largo es el condenado, encima la salida la hacemos también por carretera, menos mal que enseguida nos desviamos a una pista que nos llevará hacia Villanueva del Pardillo, una buena zona de la ruta también. Aunque la pista es un poco aburrida e incómoda por los bachecitos típicos que forman los tractores, las vistas son bonitas y se rueda bien.
De repente subimos un repechillo y asoman en el horizonte las Cuatro Torres, parece que vamos bien encaminados, aunque la verdad es que se ven lejos.
Nos desviamos de la pista y tomamos un camino que tiene una barrera que pone propiedad privada, Carlos tiene serias dudas de que se pueda circular por estos sitios, pero no vamos a dejar el track a 30 kilómetros de Madrid y sin saber dónde estamos, así que no hay discusión. Por este camino llegamos a las primeras urbanizaciones de Villanueva del Pardillo. Aquí cogemos una pista del Canal que va junto al colector que alimenta Majadahonda. Ni una curva, ni un árbol, el sol empieza a apretar, me temo que lo bueno de la ruta se ha terminado y el único interés que queda es llegar a Madrid, lo malo es que el track marca que nos quedan casi 30 kilómetros, aunque estamos muy cerca de Majadahonda.
Cambiamos de colector y ya si llegamos al pueblo. Una parada en el Dia para bebernos una coca cola fresquita hace que lo veamos todo de otro color, parece que llegaremos a casa incluso con tiempo para comer antes de ir a por los niños. Cruzamos Majadahonda por el carril bici entre parques con césped y urbanizaciones de chalecitos y llegamos a Pozuelo. En esta parte la verdad es que no se muy bien por dónde andamos, todo hace indicar que la ruta nos va a llevar a la Casa de Campo por la zona de Prado del Rey y por eso el track es más largo de la cuenta, pero merece la pena con tal de saber cómo ir desde casa hasta la sierra montado en la bici y sin coger autopistas.
Una vez llegados a la Casa de Campo avivamos el ritmo, eso de verse en terreno conocido anima a cualquiera y nosotros no íbamos a ser menos.
Sin ninguna incidencia más llegamos a casita a las 15:10 más o menos, objetivo cumplido con creces, incluso podemos andar y esas cosas después de casi 70 kilómetros.
Desde luego prefiero andar por la zona de Cercedilla y Navacerrada, los paisajes son más bonitos, el clima para el verano acompaña mejor y los caminos son más entretenidos, pero esta ruta tampoco está mal conocerla para irse en tren hasta El Escorial y volver a casa montado. Investigaré con las rutas que tengo guardadas si se puede mejorar cogiendo algún camino junto al pantano algún rato más e iremos mejorando en el futuro. Otro reto es hacerla al revés, aunque me temo que para mi será mucha tela.


Track de la ruta

martes, 19 de junio de 2012

Vídeos por El Pardo

Os cuelgo los vídeos que he grabado este fin de semana por El Pardo. Están grabados con una Mini DV80, también llamada minishitcam o mierdacámara. La verdad es que la calidad de los vídeos grabados deja que desear, pero las ventajas son su tamaño, que permite colocarla en innumerables posiciones tanto en la bici como en el ciclista, y sobre todo su precio, 13 dólares me costó a mi en ebay. Hay que tratar los vídeos en el ordenador para estabilizar la imagen y aún así en terrenos con mucha piedra o baches pequeños, de esos que te hacen vibrar todo el cuerpo por mucha horquilla que lleves, la imagen sale muy movida y deformada por el efecto gelatina.
En varios foros hablan de esta cámara y de como tratan los vídeos, podéis ver grabaciones y montajes muy buenos, incluso algunos grabados con varias cámaras en diferentes posiciones simultáneamente.
Yo he utilizado el VReveal, quizá no es el mejor, pero es el más sencillo que he encontrado de utilizar, le das a un botón y te estabiliza la imagen y te da intensidad a los colores. Luego los montajes los he hecho con el windows movie maker, no es de profesionales pero tiene bastantes opciones para insertar vídeos, sonido, títulos, etc.
Os pongo mis vídeos:



martes, 12 de junio de 2012

Esto es descenso, lo demás son tontunas

Os dejo un vídeo de un descenso acojonante de Sam Hill. No suelo ver muchos vídeos de descenso, pero me parece que la distancia a la que pasa de los árboles no se ve muy a menudo. Disfrutad con ello.

lunes, 11 de junio de 2012

Bicicletas para la ciudad.

Aunque hoy en día el principal uso que tiene la bicicleta en nuestro país es recreacional y deportivo no debemos olvidar que la bicicleta es un magnífico medio de transporte para movernos por la ciudad, barato, sano, práctico y ecológico. Cada uno que ponga los argumentos y ventajas en el orden que prefiera, pero todos están ahí y alguno de ellos cada vez es más importante hasta el punto de que en algunas zonas es casi el único medio de transporte permitido, y esto también va a ir en aumento, son numerosas las ciudades que en España superan los límites de contaminación marcados por la legislación europea y que en otros países han provocado restricciones en la circulación de los vehículos a motor. Aunque nuestras autoridades no parecen dispuestas a tomar este tipo de medidas, más pronto que tarde las veremos en nuestras ciudades. Para usar la bici como medio de transporte en la ciudad está claro que sirve cualquier bicicleta, pero igual que para cada tipo de ciclismo deportivo existe una bici, para circular por la ciudad hay bicicletas específicas que han sido diseñadas para ello y que nos permitirán circular más cómodos y seguros. Lo primero será seleccionar el tipo de bici. Básicamente se opta por una bici plegable, una de montaña con alguna adaptación, una bicicleta de paseo, una bicicleta tipo holandés, una bicicleta de carretera ligeramente adaptada, las llamadas conmuter, y luego están las de una sola velocidad y las de piñón fijo, muy de moda últimamente. Por último están las bicicletas eléctricas, de las que no voy a tratar aquí. Mi recomendación es o bien una de paseo o tipo holandés o una de montaña con unas pocas adaptaciones, dependiendo de nuestro estado de forma y costumbre de montar que tengamos. La bicicleta de montaña nos dará una posición más agresiva, el pedaleo será más eficiente pero la postura más incómoda e insegura respecto a una bicicleta de paseo, en la que iremos más erguidos y tendremos mayor campo de visión. Existe la posibilidad de utilizar una bicicleta de carretera, pero ahí si que tendremos que estar bastante acostumbrados y algunas maniobras se pueden hacer bastante complicadas.
Ejemplo de bicicleta tipo holandés, con su cambio integrado
 en el buje y antirrobo incluido en el cuadro.
La ventaja de las bicicletas de tipo holandés es la fiabilidad, llevan cambio integrado en el buje, con no demasiadas velocidades pero las suficientes para subir y bajar con cierta facilidad. Aparte la postura es bastante cómoda. Las bicicletas plegables han mejorado mucho, al menos las buenas, pero su precio se ha disparado y siempre serán más proclives a holguras en las articulaciones, sin embargo es una opción indispensable si no tenemos sitio donde guardar la bici y nos ofrecen la ventaja de que podemos meterlas en el bus e incluso subirlas a la oficina para no dejarla aparcada en la calle.
Bicicleta plegable de alta calidad.
Para la elección de las ruedas debemos tener en cuenta que normalmente nuestras ciudades están asfaltadas, por lo que no es necesario tener las gordas cubiertas con tacos de las bicicletas de montaña, lo ideal son cubiertas lisas y bastante más finas que las de montaña, más cercanas a unas de bicicleta de carretera, aunque conviene tener algo más de grosor por si en algún momento hay que saltar algún bordillo o queremos salir de las calles asfaltadas, aparte de que ganaremos en seguridad y comodidad. Casi todas las marcas tienen este tipo de cubiertas que rondan el 1,25 de grosor frente a los 2,00 o 2,25 de las cubiertas de ciclismo de montaña. Otro aspecto fundamental es protegernos del agua, bien equipados se puede circular bajo la lluvia en bicicleta, aunque es cierto que es bastante incómodo. De todos modos, aunque no pensemos circular en días de lluvia, deberemos llevar unos buenos guardabarros, hay numerosos charcos, baldeo de calles, riegos, etc, que sin una buena protección arruinarán nuestra vestimenta, la cantidad de grasa que hay en el asfalto es increíble y las gotas que salpica la rueda son negras y no se limpian como las dejes secar.
La visibilidad. Yo personalmente recomiendo circular siempre con chaleco reflectante, en muchas ocasiones se ve más que las luces que podamos llevar. Hay diversas teorías que indican que esta prenda no sirve de mucho e incluso hay colectivos que defienden que es negativo. En otro momento rebatiré sus argumentos, en cualquier caso yo creo que no hace ningún mal, ni siquiera da calor y por tanto recomiendo su uso. Aparte del chaleco, será necesario disponer de una buena iluminación que permita que los coches nos vean, sobre todo por la noche, tanto por delante como por detrás, no estando de más tampoco algún reflectante en las ruedas que permitan destacarnos cuando nos vean lateralmente. En la actualidad hay gran cantidad de luces para bicicleta basadas en Led que tienen un consumo ridículo y que con los destellos logrados hacen que seamos fácilmente vistos. En las tiendas chinas hay gran cantidad de imitaciones de los sistemas de marcas conocidas que dan una iluminación aceptable, aunque la calidad de construcción suele ser muy inferior. En luces traseras es muy recomendada en diversos foros la Smart Flashpower, hasta hace poco solo disponible por internet en tiendas extranjeras pero que ya se comercializa en España a un precio bastante contenido para estar considerada una de las mejores luces para uso urbano. Existen también imitaciones chinas de esta luz.
Conmuter
Otro accesorio muy útil es el portaequipajes y/o las alforjas. Siempre se puede llevar una mochila o una bandolera, pero es bastante más cómodo llevar la carga en la bicicleta. Para mí lo más práctico es una caja de frutas con una red, pero la verdad es que el aspecto deja bastante que desear, los artistas buscad una solución para maquear la caja y dejar una bici fashion y práctica, no debería ser muy complicado.
Por último haceros con unos buenos candados, no hagáis la típica cuenta de comparar el precio del candado con el de la bicicleta, un candado os puede evitar la compra de varias bicicletas.
Preciosa fixie, simple y fiable.
No voy a terminar el artículo sin hablar de unas bicicletas que se están poniendo de moda en las ciudades y que están fomentando la creación de una nueva tribu urbana. Son las fixies o bicicletas de piñón fijo y sus hermanas las single speed. Esta moda empezó con los mensajeros de Nueva York, son bicicletas en las que el piñón está fijo a la rueda, por lo que hay que dar a los pedales constantemente, permiten circular marcha atrás y para frenar hay que aplicar la fuerza con los pies. Son bicis de gran simplicidad estética y mecánica, sin cambios, sin frenos, sin casi elementos que puedan fallar, la verda es que son muy bonitas, pero a mi entender ahí se acaban las ventajas. Hay que tener muy buena forma física para subir cuestas con esas bicicletas y en las bajadas parecerá que se nos van a salir las piernas de su sitio. En ciudades llanas se pueden utilizar, en ciudades como Madrid, no digo que no se pueda, pero creo que son muy incómodas, hay que estar muy fuerte y en las bajadas tampoco iremos cómodos.

domingo, 10 de junio de 2012

Os presento mi bici.

Esta es mi bicicleta
En esta entrada os voy a contar la burra que tengo, que como veréis está muy por encima de mí, gracias a eso no me falla y hasta ahora no me ha dejado tirado ningún día, ni he vuelto a casa renegando de ella, es una putada salir y que la bicha no funcione bien, vuelves a casa amargado. Me la he construido yo pieza a pieza, unas nuevas, otras de segunda pata, unas piezas pata negra o al menos marrón, otras de los chinos, en fin, no se puede decir que sea muy homogénea, pero al final he conseguido una bici más que decente, en la que voy cómodo y que se ve bonita. Empecemos por el cuadro. Es el famoso cuadro de carbono de los chinos MTB950 de Gotobike, una réplica del cuadro de Specialized y que es el utilizado por marcas como Mendiz o Qüer que lo venden como si fuera de fabricación propia. No sé si denominarlo pata marrón o directamente una broza de los chinos, pero a mí me está gustando. Lo pedí pintado de blanco y con otras zonas con el acabado típico del carbono 3K, de fibras trenzadas en tamaño grande y luego le puse unas pegatinas en vinilo de diseño propio, es lo que hace la bici única, jeje. De peso anda sobre los 1200 – 1250 gramos, no es un superligero para ser de carbono pero no está mal. Las sensaciones hasta ahora han sido positivas, más por la geometría que por el material, el caso es que voy muy cómodo, bajo decentemente con él y en las subidas es fácil controlar no hacer caballitos. Por lo demás, tiene un defecto, y es que los platos quedan muy cerca de la vaina, casi tocan, y los chupados de cadena son peligrosos porque pueden provocar fisuras.
Detalle del cambio, un poco guarro,
pero es como deben estar las bicicletas de montaña
En la transmisión he optado por Sram. El cambio trasero es un X9, va de lujo, junto con los twister o puños giratorios, la verdad es que en los 3 años que llevo con ello me habrá fallado el cambio menos de5 veces, y cuando digo fallar me refiero a meter un piñón y que salte la cadena o se salga y me tenga que bajar de la bici. Para mi, el mejor cambio que he tenido, y en los seis últimos años he tenido la combinación de pulsadores Deore con cambio Deore LX y manetas Deore XT con cambio XTR. El Sram es más ruidoso, pero es una maravilla, además puedes bajar y subir piñones a lo bruto, 3 o 4 a la vez. En el desviador delantero he optado por un Deore XT. Gracias a los twister se puede llevar con cualquier combinación plato – piñón son que roce la cadena. Para el cassete he optado por el SLX. Me pareció muy similar en peso, aspecto y supongo que prestaciones al XT y de precio era bastante más económico.
Twister X9
Hasta ahora no me ha defraudado. Para las bielas y los platos he optado por unas Truvativ Stylo, las compré de segunda mano y la verdad es que el sistema del eje pasante y los rodamientos externos al cuadro no me termina de convencer, los rodamientos me da la sensación que cogen holgura enseguida. La ventaja es que se pueden sacar sin herramienta especial. En los platos, he sustituido el mediano de 32 dientes original por uno de 36 de color rojo, de la marca RCZ. Es bonito y el desarrollo me permite no tener que cambiar de plato excepto en subidas muy fuertes, pero la verdad es que es una broza, he doblado dientes, tengo algunos muy desgastados, en fin, es muy barato pero creo que es bastante peor que los de marca conocida. Eso si, esta misma marca tiene otros platos bastante más caros, lo mismo esos si que son decentes.
Mítico buje Hugi DTSwiss 240
En las ruedas es donde mejor material hay, estas si que son pata negra, son unas DTSwiss, buje DTSwiss Hugi 240 con llantas 4.1d, unos bujes míticos para una rueda ligera y resistente. Las compré de segunda pata y hasta ahora muy bien, hacen mucho ruido, pero debe ser marca de la casa, algo así como las Harley, aunque yo preferiría que no lo hiciera, hasta donde me han enseñado, los ruidos son pérdidas de energía. De neumáticos monto un Kenda Klawn delante, que según dicen es bastante malo, y un IRC Mythos detrás que a mí me gusta bastante, apenas patina en las subidas con tierra suelta. Los dos son bastante finos, 1,95 de anchura, lo que los hace bastante rodadores y suficientes para las bajadas que hago yo si los llevo bien hinchados. La horquilla levo una Suntour Axon. Hablan muy bien de estas horquillas, hay quien las iguala a las Rock Shox y tienen un precio bastante menor. Estoy contento con ella, desde luego es la mejor que he tenido, y es ya la cuarta, pero también fue la más cara, unos 170 leuros. Es bastante ligera, unos 1600 gramos, de aire, con control de precarga y rebote, aunque este último apenas se nota. También tiene bloqueo en el manillar, aunque prefiero no utilizarlo, las veces que bloqueo se me olvida desbloquear, para que os hagáis una idea de la sensibilidad de gorrino que tengo para probar componentes. Estoy contento con ella, pero siempre tengo la duda de si habrá mucha diferencia con una de las buenas, supongo que algún día compraré una Rock Shox Reba para hacer la comprobación definitiva. En los frenos llevo unos Hayes 9, es lo único que queda de la RockRider 8.1 del decathlon a la que empecé a cambiar piezas hasta llegar a lo que tengo hoy. No hablan muy bien de ellos, pero para mí son suficientes, la primera vez que cambié las pastillas ya no quedaba compuesto y la bici seguía frenando, esto de los frenos de disco hidráulicos en las bicis es para mí el mejor invento que han hecho. Probablemente sea el próximo cambio que haga en la bici, pero la verdad es que para comprar unos de calidad similar, que son los que cuestan alrededor de 100 euros, me quedo con estos que no me han dado ningún problema. En el manillar tengo una potencia Deda Quattro que compr e en ebay a bastante buen precio, es bonita y no la he oído quejarse de holguras ni desajustes con el manillar Truvativ Stylo. De tija llevo una Kalloy Uno de 400 de longitud y dos tornillos de ajuste. Antes tuve otra de la misma marca pero con otro sistema de anclaje del sillín que me gustaba más, apretando y aflojando los tornillos delantero y trasero ajustabas la inclinación, con la actual debo colocar el sillín en la posición deseada y luego apretar los tornillos y al hacer esto siempre se nueve algo. En el sillín hice otro experimento, me compré un Saddle Vader por Ebay, 18 euros por una imitación de un Selle Italia blanco. Es bonito y a mí me resulta cómodo, en tres años no me ha dado problemas y para mi sorpresa, ahora que empieza a pelarse con algún roce he visto que es de piel auténtica. Poco más os puedo contar, me está dando muchas satisfacciones y creo que para la bici que tengo no me he gastado demasiado, aunque casi me da miedo empezar a echar cuentas, menos mal que con las piezas que me han sobrado y poco más le he montado una burra a mi mujer. A continuación os detallo lo que he pagado por cada cosa, si me acuerdo.
Cuadro: 440$, unos 340 € en su momento, contando la patilla y una dirección.
Ruedas: DtSwiss Hugi 240. 150 Euros.
Cambio trasero. Sram X9. 35 euros.
Desviador delantero. Deore XT. 37 Euros.
Mandos de cambio. Sram Twister X9. 40 euros. Bielas-platos: Truvativ Stylo. 50 euros.
Casete. Shimano SLX. 27 Euros.
Horquilla. Suntour Axon. 170 euros.
Frenos. Hayes 9. Son de la bici original. Unos Avid Elixir 3, que deben ser mejores, unos 100 euros.
Tija: 17 Euros.
Sillín. Saddle Vader 18 Euros.
Pedales. Shimano 520. 29 euros.
Cubiertas. Kenda Klawn y IRC Mythos II. 12 euros las dos. (la primera me la dieron con una revista).
Cadena. SLX. 17 Euros.
Potencia. Deda Quattro. 14 Euros.
Manillar. Truvativ Stylo. 15 Euros.
Cableado cambio: Alligator. 15 Euros.
Total: 1086 Euros.
A esto le sumáis unos 100 euros, tirando por lo alto en cosas que se me escapen, pequeños materiales, portabidones, puños, etc, y por 1200 euros tengo una bicicleta muy decente montada a mi gusto. Probablemente sea más barato comprar una nueva, pero las horas que he echado mirando, comprando, montando, etc, para mi tienen su encanto y tener una bici única también.

martes, 5 de junio de 2012

Prototipos de bicicletas eléctricas

En las últimas semanas se ha visto bastante por la red el último prototipo de bicicleta eléctrica presentado por Audi. Aprovechando una feria de simpatizantes del grupo Volkswagen celebrada en Austria, la marca nos sorprendió con este prototipo, llamativo a más no poder aunque solo sea por el aspecto. A simple vista llama muchísimo la atención, tiene un diseño espectacular y utiliza las últimas tecnologías en materiales para conseguir un peso final de 11 kg, lo que se puede considerar una bici de muy buen peso incluso sin motor, todo gracias al empleo de la fibra de carbono en todos los componentes.
Audi anuncia unas prestaciones espectaculares. Aparte de que la batería se recarga en 2 horas y media, entre los diferentes modos de conducción disponibles se encuentra el modo de andar sin dar a los pedales, lo que se dice una moto, porque parece ser que en este modo podemos circular a 50 km/h. Debe ser la caña circular en el modo de asistencia al pedaleo que permite sumar a la fuerza de nuestras piernas la del motor, consiguiendo velocidades de 80 km/h, si la bicicleta aguanta paseos por caminos a estas velocidades las sensaciones pueden ser increíbles, sobre todo si no nos matamos en algún salto o bache.
Para permitirnos circular a estas velocidades han colocado el centro de gravedad muy bajo, similar al de una bici convencional, lo que hará que no tengamos sensaciones extrañas.
Otra de las peculiaridades de la bicicleta es la gestión del motor desde un teléfono móvil, con una aplicación nos permite gestionar el modo de conducción, realizar el seguimiento de la ruta e incluso colgar vídeos obtenidos por una cámara situada en el casco. Como siempre en estos casos, la gracia de estas aplicaciones está en el número de usuarios registrados, aunque parece ser que permite hacer publicaciones en Facebook, un juguetito más a unir a la bici, aunque si vamos a 50 por hora lo último que necesitaremos serán distracciones.
Por supuesto, se trata solo de un prototipo, no se comercializa y tengo serias dudas de que realmente se pueda utilizar por el campo, pero como siempre en estos casos, sirve para hacer avanzar la tecnología e investigar en la integración de diferentes elementos en una bicicleta. Aparte de esto, según la legislación española sería considerada una moto por las velocidades que consigue.
Poco antes de la presentación de esta bicicleta, Specialized presentó su modelo Turbo. Sin duda a simple vista se parece más a una bicicleta, lo que hace indicar que está más próximo a lo que se utilizará próximamente, aunque tampoco deja de ser un prototipo o algo similar, se van a colocar 50 unidades de prueba en diferentes tiendas para que los usuarios publiquen sus impresiones en un sitio web. Los ingenieros de Spe se han centrado en conseguir una batería fiable, que se recargue rápido y que entregue la potencia necesaria al motor para conseguir la bicicleta más rápida, hasta que llegó Audi, claro. La recarga declaran que se realiza en dos horas.
Una de las ventajas que tiene la Specialized y a la que no he visto referencia ninguna en el prototipo de Audi es la frenada con regeneración, a mi entender es fundamental que estas bicicletas consigan electricidad en las bajadas y en las frenadas para conseguir aumentar la autonomía.
Han tratado de simplificar todo al máximo, con un conector sencillo y fiable para la recarga y una centralita sin demasiadas complicaciones donde vemos la carga que queda y algunos parámetros más, porque es compatible con ANT+, un protocolo de comunicaciones utilizado en numerosos artilugios deportivos como pulsómetros, medidores de potencia, etc.
Desde luego es una bicicleta más sencilla que la Audi y nos hace pensar que las bicis eléctricas urbanas se irán pareciendo a esto más pronto que tarde, aunque esta también incumple la legislación de varios países para considerarse bicicleta. Sin duda las bicicletas eléctricas son parte del futuro en los trayectos urbanos, aunque con estas prestaciones podemos hablar ya de casi 30 km sin mucho esfuerzo.
Poco a poco las bicicletas van poblando nuestras ciudades y sin duda las de pedaleo asistido permitirán que más gente se anime a su uso, sudaremos menos, podremos subir casi cualquier cuesta sin muchos problemas, evitaremos varios de los problemas que hacen que mucha gente no utilice la bici.
Otra discusión pendiente es si esto se considera bicicleta o moto, aquí cada uno tiene su opinión, ambientalmente desde luego sería un atraso si su usuario es un ciclista actual y un avance muy importante si fuera un conductor de coche o moto.